REPUBLICA ARGENTINA
PROPIEDAD DE LOS TRABAJADORES - PROYECTO
DE LEY
I.
Resumen. Se
presenta una propuesta referente a una posible iniciativa legal que estimule la
propiedad empresarial de los trabajadores.
Entre los considerandos de la propuesta se mencionan
los resultados exitosos de algunas experiencia internacionales de legislación
que estimula la propiedad de los trabajadores así como algunos beneficios
posibles que pudieran derivarse de una legislación similar en nuestro país.
Entre estos últimos se destacan una mejor distribución del ingreso
y el poder, el fortalecimiento del movimiento sindical, el estímulo a una
gestión empresarial participativa y los consecuentes aumentos de productividad
y la corrección de algunas de las deficiencias de anteriores experiencias
de utilización de la propiedad de trabajadores en la privatización
de empresas estatales (fuente: National Center for Employee Ownership).
Se proponen algunas
bases para una posible iniciativa legal al respecto, las que han sido recogidas
de la legislación de estímulo a la propiedad de trabajadores aprobada
recientemente en Jamaica, la cual, a su vez, se ha basado, en su mayor parte,
en la exitosa legislación Estadounidense de propiedad de trabajadores.
Entre
las bases propuestas de estímulo a la propiedad de trabajadores se mencionan
créditos de impuestos a la renta de las empresas, trabajadores e instituciones
financieras que participen en Planes de Propiedad Accionaria de Trabajadores (PPAT),
excenciones de impuestos de timbres y estampillas a este tipo de operaciones.
Se
proponen condiciones para la aprobación de los PPAT y reglas de participación
en los PPAT que aseguran el caracter democrático de los mismos.
Se proponen criterios
relativos a la retención de las acciones de los trabajadores, liquidez
y diversificación de este tipo de activos, que estimulan que la propiedad
de trabajadores se acreciente en el tiempo, al menos mientras los trabajadores
permanecen activos.
Se sugieren posibilidades referentes a los fideicomisos que
se proponen para administrar las acciones de propiedad de trabajadores, así
como posibles normas para la elección de sus directores.
Finalmente, se
sugieren algunas posibles actividades a desarrollar, en la perspectiva de preparar
una futura iniciativa legal de estímulo a la propiedad de trabajadores.
Entre estas acciones, se sugiere que el gobierno, posiblemente con el apoyo de
alguna institución internacional de fomento, inicie un programa de estudios
y construcción de consensos acerca de estas materias, así como de
preparación del texto de una posible inciativa legal al respecto.
II.
Considerandos.
A. Experiencias internacionales exitosas de legislaciones acerca
de propiedad de trabajadores
La experiencia internacional parece demostrar
que una legislación que estimule la propiedad empresarial de trabajadores,
vía excenciones tributarias, puede tener efectos importantes en cuanto
a extender dicha propiedad en forma masiva, al mismo tiempo que proveer a las
empresas de una interesante fuente de financiamiento e incremento de productividad,
lo cual a su vez, redunda en mayor recaudación de impuestos a futuro. En
resumen, pareciera ser una iniciativa en que todas las partes involucradas pueden
obtener beneficios.
La experiencia internacional más importante es la estadounidense,
que se inicia con el dictado de una ley en 1974, la que estableció beneficios
tributarios a las empresas, trabajadores e instituciones financieras que participaran
en los que denominó Employee Stock Ownership Plans (ESOPs). Desde entonces,
el número de trabajadores estadounidenses que participan en estos y otros
planes similares ha crecido hasta alcanzar actualmente unos 15 millones de personas,
alrededor de un 15% de la fuerza de trabajo de ese país. En promedio, los
trabajadores que participan en este tipo de planes son propietarios de alrededor
de un 30% de las empresas en que trabajan. El número de empresas en que
los trabajadores participan como propietarios supera las 10.000 y las 20 mayores
tienen, en promedio, más de 70 mil trabajadores cada una. Entre las mayores
empresas con planes de propiedad accionaria de trabajadores se cuentan algunas
bastante conocidas, como United Airlines (Aerolínea), McDonnel Douglas
(Aeroespacial), Rockwell (Tecnología), Tandy (computadoras), Bethlehem
Steel (Acero) y Avis (Renta de autos). El patrimonio accionario en poder de estos
planes supera los 500.000 millones de dólares, alrededor del 8% del patrimonio
total de las empresas estadounidenses en su conjunto.
Los beneficios tributarios de los planes de propiedad
accionaria consisten, principalmente, en que las empresas pueden descontar de
impuestos parte importante de las donaciones que efectúen a sus trabajadores
con la finalidad que estos compren acciones de la empresa, o para que paguen créditos
obtenidos con esta misma finalidad. Los trabajadores, por su parte, quedan exentos
de impuestos por estas donaciones, así como también las instituciones
financieras que prestan dinero a estos planes no pagan impuestos por los intereses
que perciben por estos préstamos. Como resultado de las medidas anteriores,
el financiamiento obtenido por las empresas por este mecanismo tiene un costo
que es algunos puntos inferior a la media.
Los planes estimulan la permanencia de los trabajadores
en los mismos hasta su retiro. El mecanismo utilizado para ello es que las acciones,
que son propiedad individual de los trabajadores, deben ser puestas en un fideicomiso,
el que las administra hasta el retiro del trabajador de la empresa.
No faltan los
casos en que los ESOPs han sido utilizados de manera distorsionada e incluso fraudulenta,
así como también en oposición al desarrollo del movimiento
sindical. Sin embargo, los casos de este tipo son relativamente pocos y en la
mayoría de los casos, las empresas se han beneficiado con una importante
fuente de financiamiento, al mismo tiempo que sus trabajadores han obtenido interesantes
beneficios, en promedio, un año adicional de sueldos por cada diez años
de participación en estos planes. Al mismo tiempo, en muchos casos se ha
acompañado la propiedad de trabajadores con formas de gestión participativa,
lo que ha redundado en importantes incrementos de productividad.
En promedio, las
acciones de las empresas con estos planes han tenido un comportamiento superior
al mercado, en cuanto a su precio.
Otros países, como Jamaica, han dictado
recientemente legislaciones que son versiones mejoradas de la legislación
norteamericana.
La propiedad accionaria de trabajadores ha sido utilizada también
ampliamente en los procesos de privatización que han tenido lugar alrededor
del mundo. En la mayor parte de estos casos, sin embargo, al no contar con una
legislación adecuada, al poco tiempo los trabajadores han vendido sus acciones.
B.
Algunos beneficios posibles de una legislación acerca de la propiedad de
trabajadores.
Entre los posibles beneficios a lograr del eventual dictado
de una legislación acerca de la propiedad de trabajadores en Argentina
pudieran mencionarse los que se enumeran a continuación.
1.- Una mejor
distribución del Ingreso y el poder.
Es sabido que en nuestro país la distribución
del ingreso es crecientemente desigual. Pareciera que la masificación de
la propiedad accionaria de los trabajadores pudiera ser un mecanismo que ayudara
a paliar este fenómeno. Asimismo, la participación masiva de los
trabajadores en la propiedad empresarial debiera apuntar en la dirección
de una mejor distribución del poder en la sociedad.
2.- Fortalecimiento
del movimiento sindical.
Amplios sectores del movimiento sindical pudieran ver en la
participación laboral en la propiedad de las empresas un camino programático
de desarrollo del movimiento laboral.
3.- Estímulo a una gestión empresarial
democrática y a una mayor productividad.
La participación de los trabajadores en
la propiedad de sus empresas constituye un factor de estímulo de formas
de gestión más participativas en las mismas, aunque no es condición
suficiente para garantizar aquella. La experiencia internacional indica que en
aquellas empresas donde la propiedad de trabajadores se une a una gestión
más participativa, se obtienen resultados importantes en cuanto al incremento
de la productividad. Dicho incremento de productividad, en el largo plazo, debería
reponer, vía mayores impuestos futuros, los créditos de impuestos
otorgados para estimular la formación de los planes de propiedad accionaria.
4.-
Nuevas fuentes de financiamiento empresarial.
Los beneficios tributarios otorgados a las empresas,
a los trabajadores y a las instituciones financieras que participan en los planes
de propiedad accionaria de trabajadores redundan en una fuente de financiamiento
significativa para las empresas, a un costo inferior al promedio del mercado.
5.-
Corrección de algunas deficiencias de anteriores experiencias de utilización
de la propiedad de trabajadores en la privatización de empresas estatales
Existe
una extendida crítica a la utilización de la propiedad de los trabajadores
durante los procesos de privatización de empresas estatales. Una de las
críticas más frecuentes a dicha utilización, apunta al hecho
que, a poco andar, casi la totalidad de los trabajadores vendió sus acciones,
operación que, si bien les reportó ganancias no despreciables, al
mismo tiempo los marginó de la propiedad y gestión de esas empresas.
IV.
Es probable que la existencia de un marco legal que estimulara la permanencia
de los trabajadores como propietarios de sus empresas, al menos mientras trabajaran
allí, hubiera atenuado la dilución de esta propiedad, en el caso
de las empresas privatizadas.
V. Algunas bases para una posible iniciativa
legal (la mayor parte de la propuesta es una traducción de la ley jamaicana
al respecto.
Créditos de impuestos a la renta. Empresas.
Préstamos
Una empresa que presta dinero a sus trabajadores para adquirir
acciones de ella misma puede descontarlo de impuestos, en partes iguales durante
los años del préstamo. Los intereses cobrados por estos préstamos
están exentos de impuestos.
Cuando la empresa adquiere deuda para financiar
el préstamo otorgado a sus trabajadores para compra de acciones, puede
rebajar de impuestos el 25% de las amortizaciones de la deuda contraída
y el 100% de los intereses.
Cuando la deuda con un ente externo es contraída
directamente por el fideicomiso formado por los trabajadores, y la empresa garantiza
dicho préstamo, las donaciones efectuadas por la empresa para amortizarlo
son descontables de impuestos en un 100%.
Donaciones
Las donaciones efectuadas por las empresas a
sus trabajadores con la finalidad de comprar acciones de ella misma, son descontables
de impuestos en un 100%.
Cuando la compañía contrae deuda para financiar
las donaciones, puede descontar de impuestos el 100% tanto de las amortizaciones
del préstamo contraído como los intereses del mismo.
Dividendos
Los
dividendos pagados a los trabajadores son descontables de impuestos en la medida
que se utilicen para reducir la deuda contraída por la empresa o sus trabajadores
para financiar la compra de acciones de trabajadores.
Trabajadores. Contribuciones de los trabajadores
Los
trabajadores pueden descontar de impuestos los desembolsos que efectúen
para comprar acciones en el marco de un PPAT.
Préstamos
Los beneficios que obtienen los trabajadores
al transferirles la empresa un crédito, están exentos de impuestos.
Donaciones
Las donaciones que reciben los trabajadores para
comprar acciones están exentos de impuestos.
Dividendos
Los dividendos que reciben los trabajadores para
comprar acciones están exentos de impuestos.
Instituciones Financieras
El 50% del interés
percibido por préstamos a PPAT está exento de impuestos.
Impuestos de timbres y estampillas.
Las operaciones relacionadas con los PPAT están
eximidas del impuesto de timbres y estampillas.
B. Condiciones para la aprobación de los
planes de propiedad accionaria de trabajadores (PPAT)
El PPAT no puede contener nada que tienda a inhibir
a alguna categoría de empleados de comprar acciones.
Los activos del
plan deben distribuírse en forma amplia y equitativa, para evitar su concentración
en los ejecutivos.
Los trabajadores a jornada completa deberán tener los
mismos términos de compra para todos ellos.
Si hay más de una empresa perteneciente
a un grupo, la selección de cuáles participan no podrá inhibir
la participación de alguna categoría de trabajadores en el plan.
C.
Reglas de Participación
Al menos el 50% de los trabajadores a jornada
completa deberán participar. Es admisible la inclusión de trabajadores
a jornada parcial o temporal, o de trabajadores de empresas contratistas.
El
plan no puede favorecer desproporcionadamente a los ejecutivos: El 30% de participantes
del plan que tengan mayores ingresos no puede poseer más del 70% de los
activos del plan.
La razón de activos asignados en un año determinado
no puede exceder 10:1 entre los participantes que se adjudican más y los
que se adjudican menos.
Ningún participante del plan puede poseer más
del 10% del mismo.
Las personas que ya poseen o adquieren más del 5% de
los derechos a voto no pueden adquirir más acciones mediante el plan.
Los
planes deben tener fórmulas de asignación interna, que pueden ser
por antigüedad o remuneraciones.
D. Retenciones. Liquidez y diversificación
de activos. Retenciones.
Los
planes deben prohibir la distribución de las acciones antes de dos años,
excepto por retiro o muerte. A partir de ese momento, los trabajadores tienen
derecho a pedir sus acciones, a no ser que las mismas hayan sido donadas, en cuyo
caso pueden pedir sólo hasta el 25% previo a su retiro. Hay desestímulos
tributarios a quienes piden la distribución temprana.
Liquidez
Si
las acciones no se transan en bolsa, la empresa debe recomprarlas si el trabajador
quiere vender aquellas acciones de las que puede disponer. La empresa tiene plazo
de tres años para pagarlas si el trabajador es activo y cinco si se ha
retirado. Las
acciones recompradas por la empresa pueden anularse o dejarse para ser donadas
a nuevos trabajadores participantes en el plan. Los trabajadores pueden comprar
las acciones unos a otros, en la medida que no distorsionen los límites
señalados más arriba.
Diversificación
Cada tres años, los trabajadores pueden
disponer de un 10% de sus acciones con la finalidad de invertir el producto de
su venta en acciones de otras empresas y otros instrumentos permitidos, como forma
de diversificar el riesgo de su cartera.
E. Los Fideicomisos (Trusts) de acciones de trabajadores
y sus administradores (Trustees).
Los fideicomisarios (trustees) del plan pueden
ser tres individuos o una corporación fiduciaria que a su vez debe consultar
con tres personas que ejercen como fideicomisarios. De los tres fideicomisarios
uno es elegido por los trabajadores, uno por la empresa y otro de común
acuerdo. Los fideicomisarios son responsables por la supervisión general
de los intereses del plan y tienen importantes funciones adicionales, tales como
votar según las instrucciones de los participantes del plan.
VI. Algunas posibles
actividades a desarrollar en la perspectiva de preparar una futura iniciativa
legal acerca de la propiedad de trabajadores.
Algunas posibles actividades a desarrollar en
la perspectiva de preparar una futura iniciativa legal acerca de la propiedad
de trabajadores pudieran ser las siguientes: Nombrar una comisión encargada
de realizar las actividades de difusión y redacción relacionadas
con la preparación y búsqueda de consensos en torno a un eventual
proyecto de ley de propiedad de trabajadores, posiblemente con la participación
en la misma de organizaciones de trabajadores y centros de estudios.
Gestionar con
organismos de fomento internacionales apoyo financiero para las actividades de
preparación y difusión del proyecto de ley.
Entre las actividades de difusión y preparación
pudieran considerarse la realización de seminarios, con la invitación
a expertos internacionales y actores, trabajadores y ejecutivos, de las principales
experiencias internacionales de propiedad de trabajadores.